domingo, 27 de mayo de 2012

Quintín medita a la luz de una vela

7 comentarios:

Dano Rodriguez dijo...

Caramba!!!
está muy buena.
Aquella ventana al fondo sí que es un problema. Pero nada de qué preocuparse porque para eso se hace experiencia
Además, si es necesario se puede eliminar para luego trabajar las luces

Flavia dijo...

Gracias, Dano!

Sí, me di cuenta del problema de la ventana después de revelarla. Le quise volver a sacar la foto a Quintín con la ventana cerrada pero ya estaba harto de posar.

Hoy voy a ver si lo intento de nuevo. A la vela no la puse en el cuadro porque también me salía horripilante. En otra toma había una pava de acero y la vela. Y la vela y también el reflejo en el acero eran enceguecedores.

¿Alguna idea de cómo fotografiar una vela?

Miles de besos desde Transilvania!

Laura Rivera dijo...

Ay! Flavia! me hiciste reír con esto de Transilvania, el conde Drácula y el pobre Quintín cansado de posar!! jajajaja

Es un tema difícil, pero lo mejor que podés hacer, es como dice Dano, tomar una secuencia variando la exposición y tomando nota para saber luego cuál fue la que mejor resultados te dio.

Probá tomando la medición en la misma vela, un poquito más en los extremos de la llama, en la luz reflejada en el rostro o en algún otro elemento de la composición...

Hace algunos años, hice unas fotos para Pascua, con una velita, y realicé como 30 tomas para lograr solamente dos buenas. Y lo que no hice, fue tomar nota, como dijo Daniel. Mal! porque después no te acordás cómo lo hiciste (como yo) y si tuviera que hacer algo parecido de nuevo, tendría que volver a probar!

Odio usar trípode!!! pero a veces resulta indispensable.

Besos
Laura

Laura Rivera dijo...

Flavia, aquí te paso un enlace... a lo mejor te sirve...

9 consejos y ajustes para hacer fotos a la luz de las velas

Flavia dijo...

Gracias, Lau por los consejos.

A mí me encanta el trípode, porque como soy muy lenta y nerviosa, es como un amigo que me ayuda. Me tomo el tiempo necesario, miro, no me canso sosteniendo la cámara y las fotos salen divinas!

Eso sí, también me gusta deambular con la cámara libre como un pájaro, como hoy a la tarde bajo la niebla en la playa. Son dos placeres diferentes.

Pero a mi trípode lo amo!

Ya leí los 9 consejos para la vela. Mañana, si Quintín está de mejor humor, lo pruebo. O si no, será una vela que ilumina una copa de vino o un té. Qué sé yo.

Besos a los dos,

Flavia

La condesa sangrienta dijo...

¡Qué foto preciosa! recuerda las pinturas de Rembrandt.
¿No se puede apagar un poco la luz de la ventana? (aclaro que soy de las que corta cabezas o pone el dedo delante de la lente, nada sé de fotografía, pero ese brillo me distrae de lo central).
Un beso

Flavia dijo...

Sí que se puede, querida condesa, pero yo no sé hacerlo en el Photoshop. Cuando aprenda lo haré. O si no, tengo que hacer la foto de nuevo, y convencerlo a mi modelo de que pose, esto lo veo más complicado. Apostemos a que aprenda a poner el fondo negro en el Phothoshop a la brevedad más breve posible.

Besos,

Flavia